F.M.- Organizaciones agrarias, como la Unión de Uniones, y ONGs ecologistas, como Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF han coincidido en celebrar el fin definitivo de la macrogranja de Noviercas, la que hubiera sido la mayor macrogranja de Europa y que estaría entre las cinco más grandes del mundo, enclavada en una pequeña localidad soriana.
Tras el fallo del Tribunal Supermo que desestima definitivamente el proyecto, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos se muestra satisfecha pues, asegura, “representaba una amenaza a la ganadería familiar”.
Unión de Uniones, quien ya se mostrara contraria a este tipo de modelo productivo cuando comenzó su debate hace algunos años, cree que esta decisión rompe la baraja a favor de la sostenibilidad y el mantenimiento adecuado del medio rural.
El impacto medioambiental de las macrogranjas
La organización considera que las llamadas macrogranjas, además, tendrían un mayor impacto medioambiental que se contradice tanto con los compromisos a nivel estatal como europeos, poniendo en jaque y en discusión para la población aún más el papel de la ganadería.
Unión de Uniones trabajó muy activamente para que el Real Decreto 1053/2022, de 27 de diciembre, por el que se establecen normas básicas de ordenación de las granjas bovinas estableciera límites a la posibilidad de construir estos grandes proyectos que distorsionan el funcionamiento del sector y agravan el ya importante descenso de granjas de vacuno de leche.
En el último año habrían desaparecido 626 explotaciones de vacuno de leche
La organización resalta que en el último año habrían desaparecido 626 explotaciones de vacuno de leche lastradas por importantes costes de producción, reglas estrictas del juego y una industria y distribución que tira a la baja los precios en origen.
“Ser ganadero de vacuno de leche, tal y como lo entendemos, se está convirtiendo en una profesión de riesgo últimamente. Y la leche es un alimento fundamental desde los orígenes de la humanidad”, comentan desde la organización. “La decisión del Tribunal Supremo nos gusta y nos da un poco de resuello”, añaden.
“Las macrogranjas no tienen sentido en un planeta en llamas”
Por su parte, las ONGs ecologistas Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF también han celebrado la noticia ya que, en su opinión, la macrogranja “atenta contra un modelo de alimentación verdaderamente sostenible, ocasiona maltrato y sufrimiento animal y es inconcebible dentro de los límites planetarios”.
Las ONGs también han recordado el Real Decreto 1053/2022 por el que se establecen normas básicas de ordenación de las granjas bovinas. “Con esta normativa, no solo se puso fin al proyecto de la macrogranja de Noviercas, sino que se fijó un umbral máximo de 850 Unidades de Ganado Mayor (UGM) –unas 725 vacas lecheras más la recría, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación– para futuros proyectos o ampliación de los existentes. Con esto, el Gobierno español eliminó completamente la posibilidad de que se pusiera en marcha esta macrogranja, pero también de que se presentaran otras similares”, han señalado.
En 2023, Valle de Odieta S.C.L., Ganados Jiménez Cambra y Can Trébol presentaron recursos para impugnar esta normativa. Ante esto, Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF se personaron como parte demandada para sostener que el Real Decreto se ajusta a la legalidad y ayudar a que se mantuviera en pie. Desde entonces, el Tribunal Supremo dictó sendas sentencias desestimando los recursos de las dos últimas empresas, pero faltaba el referente a Valle de Odieta, que acaba de hacerlo.
En esta nueva sentencia, el Tribunal Supremo no solo ha desestimado el recurso presentado por la empresa, sino que explicita que se trata de una sentencia definitiva, ya que “contra la misma no cabe recurso”.
Tras años de espera, esta sentencia llega en el momento perfecto para lanzar un mensaje a la sociedad y al sector: las macrogranjas no tienen sentido en un planeta en llamas.
Fuentes: Unión de Uniones y Amigas de la Tierra
