FemeninoRural.- “Es imposible negar los cambios en el clima. En pocos años ha ido cambiando la situación meteorológica, es algo que que vemos como agriculture/as y ganadero/as. En el negacionismo hay unos intereses económicos claros. Negar la evidencia climática es buscar excusas para no afrontar los problemas de fondo, que son los modelos económicos, energéticos y agrarios. Manipular las informaciones es de una gravedad impresionante y está haciendo un daño muy serio al conjunto de la ciudadanía”, afirma Andoni García Arriola, miembro del Comité de Coordinación de la Coordinadora Europea Vía Campesina (ECVC), a preguntas de FemeninoRural.com en medio de los devastadores incendios sufridos este verano en varios países europeos, España y Francia entre ellos. Sobre los fuegos, la Confédération Paysanne francesa reclama apoyo para agricultura a pequeña escala “y no políticas destructivas”. Y la UPA española, en un llamamiento que es un grito de socorro, sostiene: “frente a los bulos, ciencia. Frente a la discusión vacía, propuestas. Frente a políticos que no quieren actuar, que otras Administraciones asuman sus responsabilidades”. Y concluye animando a trabajar conjuntamente para afrontar este problema. 

A principios del mes de julio, la Coordinadora Europea Vía Campesina lanzó un comunicado advirtiendo de las consecuencias de las intensas olas de calor que estaban padeciendo varios países de Europa, el continente que más rápido se está calentando, según la Organización Meteorológica Mundial.

En dicha nota, ECVC informaba que en los últimos meses, varios territorios europeos estaban experimentado sucesivas olas de calor sin precedentes por su temprana aparición y por los récords de temperatura registrados, que afectan gravemente al campesinado, a los animales y a los cultivos. Hasta el punto de que mucho/as agricultore/as han visto comprometido o perdido el trabajo de todo un año. Y mostraba algunos ejemplos: Frutas pequeñas y árboles jóvenes que se secan, cultivos extensivos que no alcanzan la maduración, hortalizas que no sobreviven o que detienen su crecimiento, estrés animal, dificultades de personal e incendios que devastan grandes extensiones de territorio.

Medidas a corto y a largo plazo

Ante lo cual, la Vía Campesina Europea exigía a la Unión Europea (UE) medidas concretas a corto plazo para garantizar la supervivencia de las explotaciones, como activar la reserva para crisis de Europa para apoyar a quiener han perdido gran parte de sus ingresos, especialmente en las explotaciones más pequeñas. También solicitaba reformas sustanciales en las políticas europeas y medidas a largo plazo para facilitar la adaptación al cambio climático y su mitigación. Por ejemplo:

  • Una Política Agraria Común (PAC) que apoye la transición hacia un modelo social resiliente y agroecológico, junto con una gestión sostenible del territorio, que facilite el acceso de la juvendud mediante la regulación de los mercados, la producción y los precios.
  • Rediseñar la distribución de ayudas, estableciendo un tope de 60.000 euros por agricultor/a activo/a, aplicando medidas de degresividad y priorizando las explotaciones más pequeñas.
  • Priorizar las medidas ambientales y apoyar a las explotaciones que ya operan de manera responsable.
  • Desarrollar una estrategia que promueva la ganadería extensiva para prevenir incendios y gestionar de manera sostenible las tierras, las montañas y los bosques.
  • Implementar sistemas de seguros públicos eficaces.

“La crisis climática amenaza el suministro de alimentos”

Morgan Ody, ECVC

En la misma nota, Morgan Ody, miembro del comité de coordinación de ECVC, señalaba: “Los líderes de la Unión Europea han decidido dar por terminados el Pacto Verde y la Estrategia ‘De la Granja a la Mesa’, a pesar de que sus objetivos debían alcanzarse en 2030. Estas decisiones son irresponsables, ya que la crisis climática amenaza el suministro de alimentos. No podemos permitirnos abandonar los objetivos de una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero”.

En concreto, la Coordinadora Europea Vía Campesina solicitaba que el Consejo AGRIPESCA, en su reunión del 13 de julio, incluyera en su agenda la adopción de medidas para abordar esta situación, que “previsiblemente se agravará en los próximos años”. Petición que fue desoída.

“Los modelos extensivos, que son los que mejor gestionan el territorio, no son los que la UE está apoyando. Apoya modelos intensivos e importaciones con acuerdos de librecomercio como el Mercosur”

Andoni García, ECVC

“En el comunicado de primeros de julio hablábamos de las olas de calor e incendios y no habían comenzado los grandes incendios que se han producido después”, recuerda Andoni García. “Desde el campo europeo sostenemos que los modelos extensivos, que son los que mejor gestionan el territorio, no son los que la UE está apoyando. Apoya modelos intensivos e importaciones con acuerdos de librecomercio como el Mercosur. Hacen falta cambios muy profundos en la política agraria europea y ante la crisis”, añade.

La Coordinadora Europea Vía Campesina ha mantenido reuniones con el comisario de la UE, planteándole que ante situaciones como olas de calor, incendios, DANAS, inundaciones, etc., Europa necesariamente tenía que tomar medidas. “El comisario decía que lo veía, pero la UE no está reaccionando. No está aplicando medidas de prevención ante el cambio climático”, asegura.

La UE ha sufrido unos 1.200 incendios en 2026, más del doble de la media anual

En 2026, Europa roza su peor año de incendios forestales con España como país más afectado, donde además de sufrir víctimas mortales, ha visto quemarse 225.000 hectáreas hasta el mes de julio, casi la mitad de toda la superficie calcinada en la Unión Europea (UE), según datos del Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales (EFFIS) de Copernicus. Francia es otro de los países impactados por el fuego, con alrededor de 260.000 personas evacuadas. El bloque ha sufrido ya alredeor de 1.200 incendios en 2026, más del doble de la media anual de 569, según el EFFIS.

La agricultura a pequeña escala ofrece soluciones para adaptar las explotaciones a las nuevas condiciones climáticas. Pero para ello necesita apoyo, no políticas agrícolas destructivas

Confédération Paysanne

En este contexto, el sindicato agrario francés Confédération Paysanne ha lanzado un comunicado en el que señala los daños sufridos por el campo en la sucesión de incendios desde principios de julio, demanda ayuda de emergencia y recuerda que estos incendios demuestran la necesidad de apoyar y desarrollar las actividades agrícolas y ganaderas en zonas boscosas y con vegetación densa. “Para los territorios afectados, existe una necesidad urgente de proporcionar a lo/as agricultore/as los medios para implementar proyectos de restauración forestal, en particular la ganadería extensiva”, reclama. También señala que la propiedad de las tierras tiene la responsabilidad legal de su mantenimiento y que las autoridades públicas deben hacer cumplir estos principios facilitando el acceso a la tierra para lo/as agricultore/as, “en lugar de reforzar normas que obstaculizan el uso de la tierra y desalientan su desarrollo, como ocurre con los últimos requisitos de la PAC para justificar la cesión de tierras”.

También subraya que, pocos días después de la aprobación de la ley agrícola de emergencia que promueve la desregulación del uso del agua en la agricultura y la ganadería industrial, “resulta más crucial que nunca defender los sistemas agrícolas que actúan como baluarte contra los riesgos de sequía e incendios. La agricultura a pequeña escala ofrece soluciones para retener el agua en el suelo, utilizar el ganado para el mantenimiento de la tierra y adaptar las explotaciones a las nuevas condiciones climáticas. Pero para ello necesita apoyo, no políticas agrícolas destructivas”, concluye.

UPA lanza un SOS: un llamamiento político, social y medioambiental frente a los incendios

En la misma línea se ha pronunciado la organización agraria española UPA en su Llamamiento político, social y medioambiental frente al drama de los incendios forestales. En él, vuelve a reclamar una acción política urgente ante un cambio climático que califica de factor crítico en un país como España muy vulnerable por sus características geográficas y climáticas. “Necesitamos más presupuesto, bien gestionado y repartido, para hacer frente a los incendios. Debemos priorizar la prevención a la extinción. (…) Hay que contar con lo/as habitantes del medio rural en las labores de prevención, contando con nuestra opinión y nuestra experiencia”, plantea.

Como agricultores y agricultoras, demandan medidas de prevención coherentes y un sistema que asegure las pérdidas en las explotaciones. Y urgen a integrar los incendios en la agenda del medio rural como parte de la emergencia climática: actuar “ya” desde todos los ámbitos –administración, sociedad, sector agrario– para que el fuego no se convierta en una causa más de despoblamiento y abandono del medio rural. “Debemos apoyar a la agricultura y ganadería familiar, que se estructure en base a un mosaico de monte, pasto, cultivos y poblaciones, que es la distribución territorial más resiliente frente al fuego”, proponen.

Desde la ganadería, reclaman al Gobierno aprobar un Plan Estatal de Ganadería Extensiva, así como ayudas específicas en la PAC para valorar su contribución en la reducción de la vegetación combustible y el mantenimiento del territorio. “Más ganadería extensiva significa menos incendios, o al menos incendios más fáciles de apagar, pero España ha perdido cinco millones de ovejas en diez años”, sostienen.

UPA exige a la UE un fondo europeo de emergencia climática y una mayor ambición en la transición ecológica, en todo lo referente a catástrofes vinculadas al cambio climático, reconociendo el papel clave del medio rural en la resiliencia frente al fuego

UPA considera prioritario “que todas las administraciones públicas se coordinen y actúen conjuntamente mucho más allá de hacerse la foto cuando ya está aquí un macro-incendio”. Al igual que la Vía Campesina Europea, demanda estrategias a corto y a largo plazo. A la UE, le exige un fondo europeo de emergencia climática y una mayor ambición en la transición ecológica, en todo lo que respecta a catástrofes vinculadas al cambio climático, reconociendo el papel clave del medio rural en la resiliencia frente al fuego.

“Hay que tomar medidas ya. O actuamos desde todos los ámbitos o el fuego se convertirá en una causa más del despoblamiento y el abandono de amplias zonas rurales”, advierte. Y concluye: “Frente a los bulos, ciencia. Frente a la discusión vacía, debate de propuestas. Frente a políticos que no quieran actuar, que otras Administraciones asuman sus responsabilidades (…) Trabajemos juntos para afrontar este problema. No podemos permitirnos no hacerlo”.

En su página web, dicho llamamiento viene seguido de un Decálogo para la prevención y gestión de incendios en el medio rural.

Recientemente, organizaciones agrarias, ambientales, sindicales y forestales se han unido en un Foro de Acción Rural (FAR) frente a los grandes incendios. Se trata de una plataforma abierta y deliberativa que integra a organizaciones de ámbito estatal como Red TERRAE, WWF España, UPA, CCOO, CECU, UGT, COSE, FADEMUR, REDR, REDER, Fundación Global Nature, SEO/BirdLife, SEAE, UNAC y COAG. Su objetivo es trasladar propuestas a los poderes públicos para un medio rural vivo, sostenible y con igualdad de oportunidades.

Imagen destacada: Incendio forestal. UPA